Taxi Pirata en La Habana

 

Es Domingo por la tarde y el Parque Central de La Habana, un momento antes abarrotado, empieza a despejarse. Todos se van a sus casas una vez acabado el acto de presentación del libro “Cien Horas con Fidel”, en él que se recogen las conversaciones del Comandante con Ignacio Ramonet. Está editado por la Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado y en su presentación intervinieron relevantes personalidades del Gobierno y del Partido Comunista Cubano.

Está a la venta en varios puestos del Parque y nos sumamos a una de las interminables colas.

  • Solo en pesos cubanos mi amor, no aceptamos convertibles.
  • Cuanto cuesta?
  • 15 pesos cubanos.

Me acerco a un grupo de jóvenes equipados con camisetas de voluntarios y les propongo un cambio, pesos convertibles por pesos cubanos. Aceptan encantados. Con mis 15 pesos me acerco a comprar el libro de Ramonet, editado en La Habana al precio de 0,75€

La gente se va yendo rápidamente ocupando todo tipo de transportes y nosotros intentamos coger un taxi para ir a cenar a casa de Danilo. Está complicado, no pasa ninguno o pasan repletos.

Dos tipos en un coche particular nos están mirando, después de un rato se deciden a acercarse y nos ofrecen un viaje. Negociamos el precio y subimos al coche.

  • Oiga, tienen permiso para llevar turistas?, pregunto.
  • No, no lo tenemos.
  • Y no los para la policía?
  • Si, claro, continuamente, nos paran y nos ponen una multa cada vez, pero es igual, cuanto más nos detienen más ganas le ponemos, tenemos que buscarnos la vida.
  • Viven de esto?
  • No solo, yo soy mecánico y gano 375 pesos cubanos, tengo 2 hijos y con eso no me llega. El taxi lo llevamos entre los dos, vamos a medias en este negocio.

El  que conduce no dice nada, su compañero sigue charlando.

–  El coche está que se cae, quizás podrían arreglarlo un poco?.

  • No podemos por que no es nuestro.
  • Y de quien es?
  • De otro colega, nos lo deja para el negocio y le pagamos 300 dólares USA al mes por el alquiler.
  • Y con lo que pagan de alquiler y las multas es un buen negocio?
  • Si, claro que es negocio, trabajamos muchas horas, sobre todo de noche que hay menos taxis en La Habana, ya saben como está el transporte, hay poco y todo vale -sigue hablando durante todo el viaje-  yo lo que quiero es trabajar, ganarme mis pesitos, poder comprar lo que quiera e irme de viaje, como hacen ustedes cuando vienen aquí, yo también quiero ir a su país.

Al despedirnos les deseamos suerte y con voz grave nos dedica esta frase:

  • “Un hombre no se mide por las veces que cae sino por las veces que se levanta” .

Frase grande que él identifica con su lucha cotidiana, y sí, en La Habana vale.

©Mabel Pérez Simal

 

 

 

 

 

 

 

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