Clara viaja en tren

Clara viaja en el tren de cercanías con la misma rutina de paisajes y gentes. Pero para ella hoy es un día diferente, apenas pudo dormir y el cansancio y la inquietud se reflejan en su rostro en el que las ojeras se hunden un poco más en el azul.

Ha de tomar una decisión y sabe que es la más importante de su vida. Está llena de dudas y tras varias noches de vueltas y vueltas, sigue en el mismo sitio. Su cabeza no para, pero no la ve.

Viaja en el tren mirando al vacío cuando por su mirada se cruza una mariposa llena de colores, azules, verdes y amarillos que aletean en sus grandes alas, con delicadeza va posándose en los respaldos, muy cerca de las cabezas, pero sin tocarlas.

Clara no puede dejar de mirar esas alas tan delicadas y vivas siguiendo su vuelo por todo el tren; nadie parece darse cuenta de su presencia, solo ella, y disfruta de toda la belleza  de esta viajera sin billete que se coló en el tren.

Al llegar,  la mariposa es la primera en salir y se pierde en el cielo de estación.

Clara sale unos cuantos viajeros después, pero ya no está. Mira hacia arriba buscándola y sonríe al darse cuenta de que acaba de tomar su decisión.

©Mabel Pérez Simal

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